26 de septiembre de 2016

Cuando los amigos de nuestros hijos no nos gustan


Qué hacer? Una especialista de la conducta nos da respuestas
  

Nelly Ramírez
n.ramirez@hotmail.com

Tener una buena relación con los hijos desde temprana edad –básicamente desde  la niñez- acondicionaría el camino para manejar la etapa  de la adolescencia y la juventud, una etapa de importantes  cambios, no solo para el niño en particular, sino para la familia en sentido general.

 Es durante esta etapa que el niño deja de ver a los padres como sus referentes personales, sus protectores,  y empieza una la búsqueda de pertenencia, independencia, de referentes al exterior del hogar, la cual encuentra generalmente en los amigos y en artistas de su generación, es ahí  cuando comienzan los conflictos familiares porque ya el adolescente no quiere la protección que le brindan los padres, no les confía sus cosas, sino que prefieren hacerlo a sus amigos a quienes consideran sus confidentes, que pertenecen a su misma generación, su misma  época; ya para ellos sus padres no los entenderían,  porque los consideran demasiado adultos para esto.

La psicóloga Solange Alvarado.

Este tema, el cual preocupa bastante  a los padres hoy día, debido a la  gran presión que socialmente  significa en cuanto  a la  crianza de sus hijos como hombres y mujeres de bien,  ¡Vivir! quiso  tratarlo con  la psicóloga y terapeuta familiar Solange Inmaculada Alvarado Espaillat.

Respecto  de este la especialista nos cuenta,  que lo fundamental para manejar este  tipo de problema,  propio de la etapa de la adolescencia y la juventud,  pero que suele muchas veces se agravarse por la elección de algunos  amigos, es “ tener una buena relación con los hijos desde  la niñez, antes de que lleguen a la etapa de la adolescencia y la juventud”.

Qué hacer  con los amigos de nuestros hijos  que no nos gustan. Aconseja Alvarado Espaillat,  que los padres deben estar lo suficientemente conscientes de  que el tema de los amigos de sus hijos no pueden tratarlo como algo banal, sino que tienen que entender que  hacer amistades, pertenecer a grupos es parte de su crecimiento, de su desarrollo en este importante proceso de cambios como personas.
Afirma la experta,  que  hacerles prohibiciones radicales, sin explicaciones que los convenza, básicamente si no existe una relación sólida, amor, confianza entre padres e hijos, esto solo traería como consecuencia una total rebeldía de los hijos hacia los padres.

¿Qué hacer cuando se percibe peligro? Las recomendaciones de la psicóloga familiar es sentarse a hablar con el hijo, no exigiéndole que deje tal o cual amistad, sino dándoles razones contundentes. Si el padre tiene información de que hay involucramiento con sustancias prohibidas- uso de drogas-, vandalismo, en fin, mostrarle información a su hijo,  presentarle estadísticas de los jóvenes afectados por estos problemas sociales, que él sienta que se le está hablando con el corazón, con amor, por su bien, porque se le quiere”.

“Prohibirle  porque sí y ya, no tendría ningún efecto positivo, al contrario, lo llevaría a desarrollar una gran rebeldía contra sus padres.  Si los padres sin ninguna justificación, solo movidos por prejuicios sociales, porque el amigo de su hijo tiene tatuajes, aretes en las orejas -los varones- ´piercing´ en el ombligo, la lengua, la nariz, etc. lo único que estarían haciendo es alejar a sus hijos de ellos. Los padres hoy día no quieren hablar,  y hablar, negociar con los hijos en esta etapa de sus vidas es de suma importancia”.

Lo más conveniente  para manejar correctamente el tema de los amigos de los hijos en la adolescencia –añade- es entender que ellos han crecido, que sus amigos son muy importante para ellos porque están en esa etapa de búsqueda de identidad , separación y alejamiento  de los padres como sus referentes; “es saber que ya papá y mamá no son sus referentes sino otros, y estos otros pueden ser los amigos o algún artista de moda de su generación, pero que esto es parte de su crecimiento”, dice Solange  Inmaculada Alvarado Espaillat.

“Si papá y mamá son personas inseguras, que se ponen celosas porque creen que el hijo ya no los quiere por que quieren  estar lejos de ellos, no contarles sus cosas, prefiriendo en cambio a un amigo,  y recurren a prohibirles bruscas de esas amistades, entonces ellos irán en contra, harán todo lo que se les prohíbe, precisamente para llevar la contraria,  lo positivo es convencer,  negociar”.

Aconseja la especialista que una sabia manera es no cerrarse a esas amistades, hacer que estos vengan a la casa a compartir para conocerlos,  saber de dónde vienen, quienes son, sin prejuicios algunos.
“La mejor manera de manejar a los adolescentes es no llevar la contraria, negociar, por ejemplo: si todos los domingos vamos a comer con los abuelos y de repente dice que no quiere ir,  entonces buscamos una solución,  de que los abuelos vengan a la casa; que un domingo él se quede en la casa con el amigo,  que invite al amigo donde los abuelos, en fin,  buscar la manera de acomodarnos y saber que no es solo el muchacho que está cambiando, sino todo en la familia”.

Agrega la experta que una de las razones principales por las que hay tantos problemas hoy día, es que los niños,  adolescentes y jóvenes están muy solos, porque los padres con la prisa propia de las rutinas diarias,  y por demás el uso de la tecnología, casi nunca están cerca, no  se sientan a hablar con ellos a demostrarles cuánto les importa,  no averiguan con quien comparten sus hijos; “si los vamos a llevar a casa un amigo solo llamamos para decir que estamos llegando y luego lo depositamos en la puerta, no nos desmontamos para percatarnos de con quien está el amigo,  si hay otras personas en la casa, eso es también parte muy importante de la relaciones padres hijos”.

Psicóloga Solange  Inmaculada Alvarado Espaillat
 La especialista de la conducta aconseja que es importante que los padres no hagan prohibiciones radicales basadas en prejuicios, sino que se les dé  razones lógicas, con informaciones comprobadas de por qué se entiende que esa amistad no les conviene y  cómo los  podría perjudicar.

La especialista además de psicóloga y terapeuta familiar,  es directora del Departamento de Psicología de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra, y directora del Centro de Atención a Sobrevivientes de Violencia de la Procuraduría Fiscal del Distrito Nacional.  Pueden contactarla en la página web solangealvarado.com o al twitter  solangealvara2 .
www.hoy.com.do

Formulario de Contacto [don't delete] Llena los siguientes datos

Nombre

Correo electrónico *

Mensaje *