27 de agosto de 2013

Ni morirse es fácil


Viva su vida, pero piense en su muerte

Nelly Ramírez
nellyrami@hotmail.com


El tema de la muerte suele a veces un tabú, tanto individualmente, como también  en el entorno familiar. Sin embargo, cuán real es, simplemente habría que no nacer para no morir, de lo contrario no existe manara de que no ocurra este episodio natural.

Es tan censurado el término muerte, que el ser humano por lo regular se ocupa por  tener un seguro de salud, un seguro de vida, seguro de automóvil, contra incendio, en fin,  pero casi nunca asegura el momento de su ida de este mundo, no es usual que proyecte y planee la manera en que le gustaría descansar en su última y real morada.


Este tema no es una de las prioridades familiares,  hasta tanto ocurre un caso entre sus miembros que los ponga a pensar en ello, aunque hay que decir que últimamente han surgido compañía que han tratado de hacer de este tema una tendencia, que buscan concienciar a la población, incluso con campañas publicitarias y promocionales de esa realidad de la vida en la que se muestra con naturalidad ese acontecimiento, pero aún así no a mucha personas les agrada detenerse a reflexionar en ello.

Respecto a esas referidas compañías, las que dependiendo de los ingresos y disponibilidad de las personas ofertan una especie de “paquetes” que incluye ataúd, sala de exposición del cadáver  y un espacio en un Campo Santo determinado, es bueno aclarar que sería conveniente y tranquilizante  asumir ese compromiso cuando no existe aún la urgencia, aunque hay que decir también que muchas veces no se cuenta con la disponibilidad para ese renglón del proceso vida y muerte, y, como nadie sabe la hora ni el día, no se suele preocuparse por esto hasta que llega el momento.

Nada fácil,  morirse es un caos

Lo primero es el gran temor y desconfianza  que existe al acceder a  un cementerio, debido a las altas olas de delincuencia que vive el  país,  a tal punto que ni los Campos Santos se respetan;  es frecuente  ver en los periódicos de circulación nacional noticias de cómo los vándalos profanan tumbas, panteones, nichos y atracan a quienes acuden allí  a  visitar a sus difuntos.
Otro problema que horroriza es la falta de seguridad,  de higienización y adecentamiento  de los cementerios, y sitúo particularmente el Cristo Salvador en Santo Domingo Este en la Zona Oriental, entrar allí es un verdadero caos, es un campo tenebroso, donde las hierbas te cubren hasta la cabeza, te producen heridas  cuando trata de hacerlas a un lado para acceder hacia las tumbas de tus parientes,  y… ¿las autoridades responsables?  Muy bien gracias.

Y eso no es todo

Recientemente me ocurrió lo que a aquel simpático pingüinito de los helados que se expenden en las calles dominicanas, “lo de cunfú”. 

Gracias al cielo no había tenido experiencias respecto al procedimiento que se utiliza en los cementerios dominicanos para dar sepultura a los muertos,  y créanme no es nada fácil.
No estoy ciento por ciento segura si todas las firmas que ofertan los denominados “paquetes funerarios” al que me referí al principio de esta historia  tienen el mismo proceso, lo cierto es que si ha asumido usted uno de esos,  averigüe bien antes de que sea demasiado tarde.

Si usted no cuenta con nicho en un  cementerio a donde sepultar a sus muertos  y una de estas compañías le vende un “paquete funerario”, que como dije anteriormente incluye salón de exposición del cadáver en la funeraria, ataúd y un hoyo en tierra para la sepultura, sepa que lo posterior es lo  más estresante.

Es importante que sepa:

1.- Que  ese terreno que le asignan, un hoyo en tierra,  no es de su propiedad. Que es un arredramiento durante 5 años, y que si en el transcurso de este tiempo no trata de construir ahí un panteón,  su difunto será sacado y se enterrará a otra persona, ahí empieza en estrés, debido a que nadie quiere que le saquen a sus difuntos, y ese trabajo demanda de una cantidad de dinero que es posible que no disponga de ella.

2. - Debe saber además, que aunque haya hecho el panteón, cuyo costo  debe pagarse a un Asociación de Albañiles y ayudantes que por suerte existe lo que impide por lo menos que delincuentes accedan a negociar con los familiares de los difuntos, aunque podría darse el caso pero en menos posibilidades ya que los miembros de ésta defienden su trabajo, al menos según lo experimentado  en el Cristo Salvador.

3.-  El costo por la construcción de un panteón donde no es seguro que usted vaya a levantar un nicho familiar,  pero que sirve para evitar que le saque su pariente y entierren a otra persona, oscila entre los 6,000.00  y 7,500.00,  gasto que se podría  considerar innecesario,  porque no garantiza nada a futuro, ya que según los mismos integrantes de la asociación,  si un familiar decide  construir un nicho encima del panteón de su pariente,  cosa que regularmente no aconsejan  porque el metraje de terreno que generalmente lleva el paquete funerario arrendado es de un espacio de tres metros, siendo la cantidad apropiada para un nicho familiar de seis metros, de acuerdo a las  indicaciones.

Es decir entonces, que habría que comprar ese terreno si conviene el lugar elegido previamente, o en otro,  para poder hacer el nicho, en caso que sea en otro, se  estaría perdiendo el dinero de la primera inversión, el gasto hecho en el panteón inicial para evitar que saquen  el cadáver tras el tiempo del arriendo del terreno por el cementerio.

4.- Concluido este proceso mortuorio, el cual  resulta bastante tedioso, entonces podrá  usted estar tranquilo de que su familia tendrá  una última morada asegurada,  para que morirse no sea un verdadero caos.   

Estoy pensando seriamente en vivir mi vida,  pero a la vez asegurar mi muerte, para que  no resulte un caos.


  
  





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